Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano

Museo de los Milagros

1. En el patio de entrada tenemos esculturas en cantera que son las imágenes, de Jesús con su Santísima Madre en las bodas de Caná, en el momento que uno de los sirvientes llena las seis tinajas de agua, que por intercesión de María convertirá en vino de bodas. En el muro leemos el evangelio de Juan que comenta: “esta fue la primera señal milagrosa que Jesús hizo, así manifestó su gloria y sus discípulos creyeron en él”.

El visitante del Museo de los Milagros está invitado a interpretar toda su visita a partir de esta primera señal milagrosa de Jesús que tiene como objetivo: manifestar su Gloria como Hijo de Dios y despertar la fe de los discípulos.

2. En el nicho del patio de entrada está la escultura en cantera del arcángel san Rafael, cuyo nombre significa “salud de Dios”, pues el libro de Tobías en la Biblia nos narra como el arcángel san Rafael curó de la ceguera a Tobit y de la infecundidad a Sara su nuera.

3. En el elegante pórtico neoclásico, reza la inscripción del evangelio de Lucas”: … porque ninguna cosa es imposible para Dios”. Abramos todo nuestro ser a las maravillosas obras de Dios, que contemplaremos en el interior; porque las obras de Dios son grandes y perfectas.

4. En la primera sala a la izquierda.
Encontramos el origen del nombre de Soriano, que proviene de un famoso santuario en el sur de Italia: Santo Domingo de Soriano. Hay una reseña fotográfica, todavía en blanco  y negro, de la historia de la Santísima Virgen en especial de su coronación Pontifica. Está una copia de la invitación a dicha coronación que data de 1964. Está en un facsímil el documento donde el Sr. Obispo Alfonso Toriz Cobián, VII obispo de Querétaro, concede el titulo de Santuario al templo de Soriano  en 1962; otro del nombramiento de Nuestra Señora como Patrona Principal de la Diócesis de Querétaro, dado en Roma en 1969 por la Sagrada Congregación para el Culto Divino.

5. En el centro.
En una vitrina encontramos una imagen de Jesús resucitado, elaborado en madera policromada. En su mano izquierda sostiene su enseñanza: su evangelio. La frase: yo soy el camino, la verdad y la vida.

6. A la derecha.
En una vitrina encontramos el báculo del mismo Sr. Obispo Toriz Cobián, símbolo de la autoridad del pastor sobre su grey, que regalara a la Santísima Virgen de los Dolores, de quien era muy devoto. Hay un precioso estandarte bordado con hilo de oro, realizado por las monjas Carmelitas descalzas, que son de clausura. En él se levanta majestuoso el altar neoclásico del santuario junto a la hermosa imagen de la Dolorosa de Soriano.

7. La segunda y tercera sala.
La mirada se encuentra entonces con cuatro grandes vitrinas que guardan celosamente los exvotos, la gente los llama “retablos”, estas obras fruto de la fe y del arte popular. Basta empezar a leer alguno de ellos para continuar interesado con el segundo y el tercero y el cuarto, hasta que el tiempo y el cansancio se lo permitan. Uno queda absorto con las maravillas que cuentan los protagonistas del milagro. Parece que hablan, y que su fe en María Santísima, se puede tocar. Uno termina con la sensación de que se puede crecer todavía más. En medio de esta sala, se pueden observar antiguas vestiduras del siglo XIX y XX, y libros litúrgicos que datan del año 1889.

8. La cuarta sala.
Al fondo bañada, por la luz celestial, tenemos una fotografía de la Coronación pontificia, que data de 1964, año en que la Santísima Virgen es coronada con la autoridad papal. Al lado de la fotografía lucen cuatro cuadros grandes formados por pequeños “milagritos”, que son exvotos en metal que muestran el agradecimiento de los que han recibido favores de parte de la Virgen Santísima.

En el muro de salida encontramos los exvotos de dos grandes milagros: el de la niña María José Gutiérrez Hernández que después de ahogada fue vuelta a la vida, el domingo 18 de julio del año 2004; y el de la señora María Teresa Islas Dongue, originaria del Estado de México, con SIDA terminal, que al ver en televisión el milagro de la niña ahogada pidió que la trajeran a la  Basílica (en aquel entonces santuario), en donde fue curada también en el año de 2004.

Al salir podemos repetir las frases de los salmos que están labradas, en estuco, sobre los muros:

"Venid a ver las obras de Dios,
sus temibles proezas a favor de los hombres…"

Salmo 65

"El que sea sabio, que recoja estos hechos
y comprenda la misericordia del Señor."

Salmo 106

El Vestíbulo de la Capilla del Apocalipsis

Así como en la Basílica están los dolores de Cristo y María Santísima, así en esta capilla se expresa su triunfo definitivo por medio de los símbolos que san Juan vio en el libro del Apocalipsis.

El vestíbulo por donde se accede a la capilla es como una puerta de entrada a la comprensión. Las revelaciones que recibió el apóstol y evangelista de san Juan, el autor del Apocalipsis.

1. Vemos su escultura en la Isla de Patmos con letreros que nos transmiten sus visiones.

2. Los árboles son símbolo de los doce árboles de la vida que están en la ciudad santa la nueva Jerusalén y que dan fruto cada mes y sus hojas sirven de medicina y crecen junto al río de la vida.

3. En la parte inferior de este muro admiramos pavos reales que conviven en paz con leones, símbolo de la armonía del mundo nuevo que será creado.

4. En la parte junto al piso están los nombres de los doce apóstoles del Cordero que cuya fe en Cristo Resucitado es el cimiento de la nueva Jerusalén.

5. Sobre la puerta del norte vemos al Cordero degollado (muerto en la cruz) y vivo (resucitado) que está sobre el libro de los siete sellos que representan los designios de Dios. Él es el único que tiene el poder de abrirlo.

6. Sobre la puerta del sur vemos la primera visión de san Juan: Vi uno como Hijo de hombre, vestido con una túnica talar y un cinturón de oro a la altura del pecho que camina en medio de siete candelabros símbolo de las siete Iglesias del oriente, rodeadas de siete estrellas que son los ángeles que las protegen.

7. Sobre la puerta de la entrada está un grande y hermoso monograma de Cristo (XP: XRISTóS) en medio de estrellas que brillan sobre el cosmos y la mano de Dios que lo ha enviado y le ha dado la victoria definitiva.

8. A su alrededor la invocación en griego: santo Dios (Agios Théos), santo fuerte (agios Isquiros), santo inmortal (agios Athánatos).

Capilla de las Ánimas

Ahora nos encontramos en la capilla de ánimas.

1. Esta capilla se llama de ánimas o de las almas, es la iglesia purgante, que mediante la indulgencia plenaria que pueden ofrecer los fieles por ellas, saldrán del purgatorio, que es el estado de purificación del alma antes.

2. Podemos contemplar al frente un bello retablo con una pintura al óleo, donde se plasma el auxilio de Dios, mediante la intercesión de la bienaventurada Virgen María y el glorioso arcángel san Miguel. Las benditas ánimas imploran mediación ante la Santísima Trinidad que está en la gloria.

3. En la pared lateral se encuentra Cristo victorioso resucitado que nos ha conquistado la Salvación.

4. Abajo del altar, se guardan los restos mortales de las 5 últimas monjas de Santa Rosa de Viterbo, conocidas como las rositas, religiosas que fueron exclaustradas y vinieron a vivir la última comunidad a Colón y aquí murieron en olor a santidad.

5. También en la parte trasera de esta capilla se encuentran los restos mortales de Dn. Florencio Rosas, Padre de Querétaro. Ex rector del Seminario, fundador de la peregrinación a México, creador de varias obras sociales. Muere en olor a santidad en 1917.

6. Los vitrales representan de forma moderna la presencia simbólica de las almas en las llamas, con la cruz trinitaria que salva.

7. Esta capilla fue bendecida el 6 de febrero de este año, con funciones propias para la oración y la eucaristía en sufragio a las benditas ánimas del purgatorio. Fue consagrada con una oración especial, para poder realizar en ella ritos liberadores como la realización de exorcismos.

Sala Capitular

La Sala Capitular, es un recinto creado para las reuniones y concilios entre altos prelados de la Iglesia, este edificio en un pasado no ofrecía este servicio ya que funcionaba como cocina y comedor, al prepararse el Santuario para obtener el Título de Basílica esta construcción se modifico y arreglo para ser un edificio digno, de tal manera se creo su cubierta con una bóveda de arco rebajado y en su arranque una cornisa con perfil corintio, su piso es fino Mármol  Blanco de Vizarrón, con un tapete central representando a Jesús al centro y sus doce Apóstoles a los extremos, en un bello Mármol Amarillo Rosado, las puertas de los accesos principales están forjadas en hierro y decoradas con medallones del escudo del Vaticano, el mobiliario consta de mesas esbeltas bajo las ventanas y 19 sillas talladas bella y hábilmente a mano, utilizando conchas coronando los respaldos, Flor de Acanto en los descansa brazos, estructuradas con pilastras Corintias sosteniendo una bella Cornisa rematando la Sillería, la Tapicería es de un fino terciopelo rojo.


Capilla del Santísimo

(antes capilla de Santo Domingo)

Patio de San Ignacio

Huerta del Buen Pastor

Ermita del Peregrino

Camarín y subida al trono de la Santísima Virgen de los Dolores de Soriano

Bienvenidos hermanos y hermanas a este hermoso edificio religioso llamado el trono de la santísima Virgen de los Dolores donde podemos experimentar la sensación de la grandeza de Dios.

En la entrada y salida podemos observar en cantera decorada, dos hermosas esculturas:

0. El “Santo Entierro”. Su nombre en griego es “Epitafios” que significa “sobre el sepulcro”. Vemos a Cristo sobre una loza de piedra dentro de la cueva. Está en el regazo de su santa Madre, quien tiene tres estrellas, una en su cabeza y una en cada uno de sus hombros, una no se alcanza a ver. Estas estrellas son símbolo de su Virginidad perpetua, Virgen antes del parto y después del parto. San Juan evangelista el discípulo amado, y José de Arimatea sostienen la sábana santa con que lo amortajan. José de Arimatea fue quien regaló un sepulcro nuevo para la sepultura de nuestro Señor. Atrás está la cruz griega con tres travesaños puesta sobre el Gólgota que es el nombre hebreo de Calvario. A lo lejos la ciudad santa de Jerusalén que pronto sería destruida por haber rechazado al Mesías. El emperador Tito la destruyó en el año 70 y no quedó de ella piedra sobre piedra como profetizó Jesús el Mesías.

1. El “Descendimiento de Cristo al lugar de los muertos”. Su nombre en griego es “Anastais” que significa la Resurrección. Vemos el alma humana de Cristo y unidad a su divinidad que desciende al lugar de los muertos simbolizado en un color negro y gris. En ese lugar reinaba la muerte y retenía cautivos a todos los justos que habían muerto esperando la venida del Mesías. Como Jesucristo es la segunda persona de la Santísima Trinidad  podía morir en cuanto hombre, pero era inmortal en cuanto Dios. Por esa razón al descender, su alma y divinidad, al lugar de los muertos destruye las puertas de la muerte que vemos debajo de la escultura y las vence con su santa cruz victoriosa  que trae en sus manos. Tomado de la mano de dos ancianos que representa a nuestros primeros padres, Adán y Eva, que han envejecido en los siglos de espera del Mesías. Esta es la forma como los cristianos del oriente representan la resurrección, haciendo que el triunfo de Cristo es el triunfo de su Iglesia.

2. Cristo muerto en brazos de su Padre celestial. En la parte más alta, en medio de un azul intenso, que significa la belleza del cosmos se enmarca el cuadro de la “Compasión del Padre” celestial que tiene en sus brazos a su hijo Jesucristo muerto, recién bajado de la cruz, donde ha redimido al universo. Sobre ellos se cierne la paloma, símbolo del Espíritu Santo.  Esta es una copia del óleo del famoso pintor griego, El Greco.

3. Los rayos del resplandor de más de cinco metros, donde brilla el oro de 23 quilates, que significan la gloria de Dios y la redención que Cristo ha consumado en la cruz que llenan el cosmos con la salvación.

4. Estos rayos de la redención de Cristo envuelven suavemente el nicho del trono de la Madre Dolorosa que se encuentra asociada a la pasión, muerte y gloriosa resurrección de su amado hijo. Ella reina desde su dolor de madre en unión con su Hijo el redentor del mundo. El trono de la Santísima Virgen es un lugar donde podemos experimentar la redención y salvación de nuestro cuerpo y de nuestra alma que Cristo nos ofrece por intercesión de su santísima Madre.

5. A lo largo de las escaleras encontramos los “siete Dolores de María” que nos muestra como la Santísima Virgen es colaboradora de Cristo en la obra de la Redención. Los óleos han sido donados por bienhechores de la Basílica.

6. El óleo de Santo Domingo recibiendo el rosario de manos de la Santísima Virgen. Es una pintura barroca muy antigua traída a la misión de Santo Domingo de Soriano por los padres dominicos y nos invita a rezar diariamente el rosario con las palabras: el Rosario de María no lo dejes de rezar, porque es el primer escalón que para el cielo has de encontrar.

7. Las puertas con los arcángeles de la pasión. Las puertas de los roperos donde se guardan los vestidos recamados de oro de la Santísima Virgen han sido copiadas del estilo neoclásico del santuario y muestran a los arcángeles san Miguel a mano izquierda, y san Gabriel a mano derecha, son símbolo de la pasión de Cristo.

8. Los corazones de Jesús y María. Los símbolos de los sagrados corazones de Jesús y de María están pintados en un fresco en el primer descanso de la escalera. El sagrado corazón de Jesús  tiene la corona de espinas y la llaga de la lanzada del soldado. El inmaculado corazón de María muestra las siete espadas clavadas que significan sus siete dolores y tiene una coronada de rosas que indica su pureza perpetua.

9. El varón de Dolores. Frente al pasillo tenemos un óleo de Cristo como “varón de Dolores”, los exvotos del Profeta Isaías anunciaron cientos de años antes, que él cargaría con nuestros pecados y con sus sufrimientos seríamos lavados. Además hay varios textos del mismo Isaías que ambientan la parte superior de este hermoso edificio y que aluden a que nuestra salvación ha sido a precio de sangre.

Oración
Santísima Madre de los Dolores de Soriano, hemos venido de lejos a visitarte en este tiempo de cuaresma, y semana santa, pues sabemos que has unido tus dolores a los que tu Hijo Jesucristo sufrió en su pasión para redimirnos de nuestros pecados. Hoy te entregamos nuestro corazón para que tu lo eduques, te entregamos nuestras familias a quienes amamos, te entregamos los pueblos y ciudades desde donde venimos. Así como a nuestros familiares y amigos que están en Estados Unidos. Cada uno de nosotros trae en su corazón alguna necesidad que ahora te presentamos en silencio (se hace un breve silencio).
Finalmente te pedimos que intercedas para que el Espíritu Santo despierte en nosotros el hambre por alimentarnos de la lectura de la Biblia. Como sabemos que hoy nos escuchas, a ti te rezamos con todo el corazón: “oh Señora mía, oh Madre mía yo me entrego enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día y para siempre: mis ojos, mis oídos, mi lengua y mi corazón y en una palabra todo mi ser, ya que soy todo tuyo oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.

Capilla del Apocalipsis

Esta capilla construida para la oración de los visitantes del centro de espiritualidad de la Virgen de Soriano, está dedicada al triunfo de Cristo, de la Virgen María, y de la Iglesia, según lo narra el libro del Apocalipsis del apóstol san Juan.

1. El Pantocrátor
Frente a los ojos del peregrino aparece la imagen del Pantocrátor. El Pantocrátor es la imagen de Cristo Rey, Juez y Señor del universo. El fondo, de color azul intenso representa el cosmos sobre el cual domina Jesucristo. Él está sentado sobre el trono de emperador y con su mano derecha bendice y al mismo tiempo enseña con poder. En su mano izquierda sostiene su enseñanza: su evangelio. Está escrito en griego, la frase: yo soy el camino, la verdad y la vida. A sus pies está el mundo y sobre él descansan sus divinas plantas.

Lo rodean cuatro vivientes con alas, así los vio el profeta Ezequiel en el capitulo 1 versículo 10 y los volvió a ver san Juan en el Apocalipsis. Estos vivientes representan las fuerzas del cosmos  sometidas a Dios:

  • El león, símbolo de lo más noble;
  • El hombre, símbolo de lo más inteligente;
  • El toro, símbolo de lo más fuerte;
  • El águila símbolo de lo más ágil.

Todas estas fuerzas están sometidas a Cristo, Pantocrátor.
Hasta el siglo VI  a cada uno de estos vivientes se les asoció con uno de los evangelistas.

  • El león: san Marcos          
  • El hombre: san Mateo
  • El toro: san Lucas             
  • El águila: san Juan

El Pantocrátor está nimbado con una almendra de luz decorada con oro. Esta luz simboliza al Espíritu Santo, pues Jesús tiene todo el poder del Espíritu Santo al ser Mesías y es el que lo da a su Iglesia.

Sobre el plafón está escrito en lengua hebrea el tetragrama de YHVH: Yahveh, nombre de Dios Padre en el Antiguo Testamento. Indicando que la obra de Cristo es realizar la voluntad del Padre eterno.

Así es que al entrar nos encontramos con la Santísima Trinidad:

  • El Padre: Yahveh
  • El Hijo: el Pantocrátor
  • El Espíritu Santo: la almendra dorada

2. La Virgen del Apocalipsis
En el muro de la mano derecha está la gran señal descrita en el capitulo 12 del Apocalipsis, es una mujer revestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Está también su Hijo varón que ha de gobernar a todas las naciones con vara de hierro y que es arrebatado hasta el trono de Dios. A la mujer, que es símbolo de la Virgen María y de la santa Iglesia se le dan las alas del águila grande para vencer a la serpiente que es el diablo. La serpiente de siete cabezas la ataca pero no la puede ni tocar, pues María Santísima ha vencido a la serpiente infernal, además san Miguel Arcángel dirige sus ejércitos que son los de Dios. Un detalle importante que nos narra el Apocalipsis es que a la serpiente se le permite tirar con su cola a las estrellas del cielo; símbolo de las personas cercanas y consagradas a Dios. Estamos justamente en esta época donde el dragón infernal se muestra prepotente y trata de seducirnos y hacernos pensar que hemos perdido la batalla. Pero unidos a María, lograremos vencer en las batallas de Dios, como ella ha vencido.

3. La última batalla y la victoria definitiva
En la Basílica hemos visto los dolores de Cristo, aquí contemplamos su victoria: el letrero dice “vi el cielo abierto y apareció un caballo blanco. El que lo monta se llama Fiel y Veraz…” (Leer el texto escrito sobre el  muro). Símbolo de la batalla y de la victoria del fin del mundo de Jesucristo sobre los poderes del infierno. Nuestra mirada está fija en nuestro Señor, Rey de Reyes y Señor de Señores, y su victoria es la nuestra.

4. Las promesas de victoria
Cuatro palmeras colmadas de dátiles decoran los muros y bajo ellas está el premio que Cristo ofrece de los vencedores que pertenecemos a su Iglesia militante. Precisamente se llama militante porque pelea las batallas de Dios y de María contra el antiguo adversario: el demonio. (Los invitamos a leerlas detenidamente y a meditarlas. Todas inician diciendo: al vencedor…)

5. La cruz gloriosa
Siguiendo la tradición indígena, hemos representado el triunfo de la cruz, mostrándola llena de luz. Para esto hemos utilizado oro y espejos. Hacia ella se dirigen unas ovejas, llamadas brebis, símbolo de los cristianos que beben de la fuente de Cristo. Brebis es el nombre que se da a las ovejas de Palestina que tienen una bola de cebo en la cola.

6. Los serafines de fuego
En las ventanas vemos ángeles de seis alas que se llaman serafines… son la más alta jerarquía de los ángeles por eso tienen seis alas. Son de fuego pues arden en el amor de Dios, nunca salen de la presencia de Dios donde lo alaban día y noche. Un día estaremos con ellos en la gloria de Dios.

7. El Ijthis
En griego Ijthis significa pez, y así se pronuncia la palabra griega que está en los jarrones. La utilizaban los primeros cristianos para representar a Cristo.

I= Jesús 
X= Cristos
TH= De Dios (es una zeta)
Y= Hijo
S= Salvador (es una sigma)

Terminemos despidiéndonos de nuestro Señor y cantándole a la Santísima Virgen:

Tú venciste a la serpiente
y nunca pudo su audacia
mancillar tu pureza
pues eres llena de gracia.

Dios te salve bella aurora
Dios te salve luz del día
Dios te salve gran Señora
y Dios te salve María.