Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano

Historia

La Historia de la imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, empieza con la evangelización de la Sierra Gorda de Querétaro, ya que dentro de las manifestaciones de fe de aquellos Frailes que vinieron a evangelizar estos lugares, una de ellas era la de traer consigo una imagen de la Virgen María, la cual dejaban en cada uno de los pueblos por donde misionaban.

A fines del siglo XVII, en 1682, los PP. Franciscanos comenzaron a trabajar en un pequeño pueblo llamado “Maconí”, antiguamente se llamaba San Buenaventura de Maconí. Teniendo en este lugar, el centro de sus correrías apostólicas y cabecera de misiones. No se sabe por qué causa se vieron precisados más tarde a abandonar esa y otras misiones fundadas.

El 14 de mayo de 1686, Fray Felipe Galindo, recibió la encomienda de hacerse cargo de las misiones de la Sierra Gorda, tomó posesión de ellas en diciembre de 1687, y el 18 de mayo de 1688 se autorizó a los religiosos Dominicos de la Provincia de México a trabajar y colaborar en las misiones.

Por fin llegan a estos lugares a evangelizar, fundan misiones, se hacen cargo de las misiones que en otro tiempo estuvieron a cargo de los PP. Franciscanos; entre ellas administran la Misión de Maconí.

Al inicio de estas misiones dominicas, la pequeña y bella imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano presidió  la Misión en Zimapán, hoy estado de Hidalgo. Cerrada esta misión los frailes dominicos la llevaron a Maconí.

Esto hace suponer que fueron los religiosos dominicos, quienes trajeron y colocaron en la capilla de la Misión de Maconí la hermosa y milagrosa Imagen, y posiblemente el Padre Fray Felipe Galindo, siendo fundador de esta misión, a él debemos atribuir haber llevado de su Convento de México (o lo más posible de Zimapán) la devota Imagen hacía el año de 1690 y que le da a esa misión el nombre de “Misión de Nuestra Señora de los Dolores”. Después el P. Galindo fue promovido para Obispo de la Nueva Galicia (hoy Guadalajara) en 1695.

El Padre Fray Esteban Arroyo, O. P. en la última edición del libro “Las Misiones Dominicas en la Sierra Gorda de Querétaro” publicado en enero de 1998, en las paginas 217-220, afirma:

“La Misión de Santo Domingo de Soriano, no solo fue un gran centro de catequesis de los indios chichimecas Jonases, los más bravos de la Sierra Gorda, sino también fue centro de piedad mariana bajo la devoción de Nuestra Señora de los Dolores.

La estancia de los Misioneros Dominicos en Maconí no pudo ser antes de 1689 ni después de 1693, y para hacer esta afirmación nos basamos en Actas de los Capítulos celebrados en la ciudad de México en los mencionados años. La Misión de Maconí no aparece para nada en las Actas, ni en las de 1689, ni las de 1693, lo cual nos prueba evidentemente que la estancia de los dominicos en Maconí fue corta –quizá dos años– y precisamente en el intermedio de los mencionados Capítulos, por lo que ninguno de ellos hace mención de ella; en 1689 porque todavía no teníamos, y en 1693 porque ya la habíamos dejado.

Cabe preguntar ¿Por qué se retiraron los misioneros dominicos de Maconí? El Padre Provincial, Fray José González, en una carta que escribiera al Virrey en los años de 1703, dice que los dominicos se retiraron de Maconí porque la Misión se había “despoblado”. ¡Lástima que no nos dice por qué se había despoblado!

En realidad no nos es difícil adivinarlo a los que sabemos la frecuencia con que los inquietos chichimecas Jonases se congregaban y se dispersaban al menor contratiempo con los españoles. Bien podemos suponer que tuvieron algún disgusto y en venganza destruyeron el templo, dejando la Imagen de la Virgen entre los escombros, a la represalia de los soldados de frontera.

Al irse los indios, los dominicos se retiraron como se habían retirado los franciscanos años antes de la misma Maconí. Y así los dominicos salieron de Maconí hacia el año de 1692, según los cálculos que hemos hecho, tenemos que la imagen de la Virgen de los Dolores estuvo entre los escombros desde esa fecha hasta el año 1706 en que fue encontrada, si hemos de dar fe que había permanecido catorce años entre las ruinas de la misión.

Y, ¿quién descubrió a la Virgen entre los escombros? Se puede admitir muy bien que fuera un religioso franciscano residente en la Misión de El Doctor (fecha imprecisa porque El Doctor no existía, es fundada como ayuda de Parroquia hasta 1768, lo más posible es que haya sido Cadereyta), a cuya jurisdicción pertenecía Maconí, con motivo de haber ido a asistir a un enfermo, pero de ninguna manera pudo ser el padre Juan Guadalupe Soriano del que nos habla la leyenda, pues dicho religioso no estuvo en El Doctor hasta 1773 al 1794, pues hay un lapso de 67 a 88 años de intervalo entre la fecha en que tuvo que hallarse la imagen y la estancia del padre Soriano en el Doctor.

Pero bien pudo ser algún homónimo o simplemente cualquier otro religioso quien encontrara la Imagen y la llevara a Soriano, tan pronto como le fue posible. (También no se puede afirmar que haya sido Fray Luis de Guzmán, se pierde todo rastro de él a partir de 1709).

Por otra parte, ¿cómo vamos a creer que los franciscanos sabiendo que la Imagen era de los dominicos la retuvieran consigo más de sesenta años, y que después la llevaran a Soriano cuando ya los dominicos no estaban allí? ¿Qué objeto tenía? ¿Por qué no hemos de creer que la llevaran al poco tiempo de haberla hallado? Era  lo lógico.

Admitiendo que la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores fue colocada en la iglesia de la Misión de Santo Domingo de Soriano a cargo de los dominicos en el año de 1714, se comprende muy bien que los misioneros trataran de darla a conocer y en fomentar su devoción por toda la región, cosa que les tuvo que ser fácil, pues les bastaba que contaran a los Indígenas que había estado catorce años sepultada entre escombros, expuesta a las inclemencias del tiempo, agua, tierra, sol y, no obstante, se había conservado con la cara dulce atractiva inocente como niña que conserva hasta el presente. Bien podía considerarse el hecho como un auténtico milagro.

De ahí que la Virgen de Soriano haya sido y siga siendo la gran misionera de la región; que dejaron los religiosos dominicos al ausentarse a mediados del siglo XVIII.”

El culto de Soriano se extendió a la población mestiza, la que se unió a las peregrinaciones que anualmente se organizaban para visitar al Santuario. En 1813 el Arzobispo de México dio nuevo estímulo a la devoción al conceder 200 días de indulgencia a todo aquel que rezara, diera limosna, asistiera a las funciones que ahí se celebrasen a llegase caminando. La asistencia de los fieles fue en continuo aumento. En los primeros años del siglo XX los peregrinos se contabilizaban entre 10 y 12 mil personas. Hicieron del Santuario un centro de reunión a través de las peregrinaciones que emprendían cada año en el viernes de Dolores. El culto se propagó entre otros grupos indios de los estados vecinos, quienes todavía a mediados del presente siglo asistían a rendir tributo a la Dolorosa.

En el último tercio del siglo XIX, la devoción a Nuestra Señora de los Dolores comienza a extenderse más allá de los límites donde ha estado circunscrita. Se ven llegar sobre todo de la Sierra frecuentes y concurridas romerías. Pronto nace la idea de erigir un Templo a María. El Señor Cura Don Román de la Vega, con aprobación y entusiasmo popular, empezó la construcción del actual Santuario. Se hace la bendición solemne y colocación de la primera piedra el 19 de marzo de 1880. En  1890 terminan la construcción del Templo. Pronto hicieron la construcción de un edificio destinado a casa de ejercicios. La dedicación solemne fue el viernes de Dolores de 1912, en plena Revolución Mexicana (1914) y la Persecución religiosa (1926), el Santuario se vio libre de profanación alguna.

En 1959, se nombre un Capellán propio del Santuario, designando al Sacerdote C. José Padilla Sánchez, quien tomó posesión el día 29 de enero de 1960. El Señor Obispo Diocesano Don Alfonso Toriz Cobián confirió al Templo de Soriano, el titulo de Santuario, el 13 de abril de 1962.

Con motivo de la celebración del Primer Centenario de la Diócesis, y el quincuagésimo aniversario de la consagración del altar y dedicación del Santuario de Soriano a petición de los sacerdotes de la Diócesis, el 25 de marzo de 1963, el Excmo. Sr. Obispo pide a S. S. el Papa Juan XXIII, la coronación de la Imagen de Nuestra Madre. El 15 de agosto, el Sr. Obispo anunciaba la Coronación Pontificia de la Imagen de Soriano, autorizando y nombrando el Santo Padre, al Emmo. Sr. Cardenal José Garibi Rivera, para hacer en su nombre la Coronación. El Padre José Padilla Sánchez, fue nombrado encargado de la Propaganda del Comité para tal efecto, dicha junta estuvo presidida por el Ilmo. Mons. Exequiel de la Isla, junto con los Señores sacerdotes D. Salvador Herrera y D. Salvador Septién. El padre Padilla fue iniciador y consumador de la Coronación Pontificia y entusiasta promotor de la Devoción a la Santísima Virgen de los Dolores de Soriano. Consiguió el terreno para fabricar la Plaza de la Coronación Pontificia para el Santuario.

En noviembre de 1963, la milagrosa Imagen, por primera vez en su historia, deja su Santuario de Soriano y es llevada a la ciudad de Querétaro y a Parroquias foráneas para ser allí conocida y venerada.

Por fin el 07 de febrero de 1964, el Emmo. Cardenal Sr. José Garibi Rivera y el Excmo. Sr. Alfonso Toriz, en nombre de Su Santidad Paulo VI depositaron sobre la cabeza de la Imagen de Nuestra Madre la Corona en medio de un delirante gozo de la multitud del Excmo. Y Rvmo. Sr. Delgado Apostólico en México, Dr. D. Luis Raimondi; Excmo. Rvmo. Sr. Arzobispo de México, Dr. D. Miguel Darío Miranda, quien predicó elocuente sermón, de otros cuatro prelados, de más de un centenar de sacerdotes y de los miles de fieles que llenaron la grande explanada en que se efectuó el acto.

El 19 de noviembre de 1968, en una carta dirigida al Señor Obispo, los religiosos residentes en la Diócesis, le hacían saber que una vez recogidos los votos de los representantes de ellas y de las corporaciones religiosas a favor del Patronato, se dignara declarar y jurar juntamente con ellos a la Santísima Virgen María Patrona de la Diócesis en esa hermosa y significativa advocación  y pedir después la confirmación a la Santa Sede.

El 21 de noviembre de 1969, por medio de una circular el Excmo. Señor Obispo anunciaba al Ilmo. Y Rvmo. Mons. Arcediano y Vicario General de la Diócesis, al M. I. y V. Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, el V. Clero Secular y Regular y a todos los diocesanos que habían recibido un respetable documento en el que se concedía por parte de la Santa Sede la confirmación solicitada.

En la misma circular da a conocer que en adelante se honrará con significativo título de patrona Principal y con los honores que a los Patronatos ha decretado la Iglesia, o sea: celebraremos su festividad litúrgica el 15 de septiembre de cada año, con el rito de solemnidad, que según la nueva nomenclatura, equivale al doble de 1ª. Clase, de especial manera en nuestra Santa Iglesia Catedral y en el Santuario de Soriano.

Es así como el 31 de octubre de 1969, fue constituida y declarada por la Santa Sede, la Bienaventurada Virgen María de los Dolores “de Soriano” Patrona Principal de Nuestra Diócesis de Querétaro.

El 12 de mayo de 2000 fue nombrado nuevo rector del Santuario de Soriano el Sr. Pbro. Juan Manuel Pérez Romero, quien por orden del Sr. Obispo iniciara con la promoción para que el Santuario fuera proclamado Basílica Menor.

En el año 2000 se restaura la Casa de Espiritualidad y Ejercicios Espirituales, la cual cuenta con 16 habitaciones dobles y se encuentra dentro del conjunto Basilical.

En el 2002 se inicia la construcción de la Ermita del Peregrino en el crucero de Ajuchitlan y de la Imagen colosal que se colocó en la explanada anexa al atrio del Santuario.

El viernes de Dolores de 2002, el Sr. Obispo Dn. Mario de Gasperín Gasperín, ante más de diez mil fieles, bendice la Imagen monumental en el atrio de la coronación. La imagen mide desde la base hasta la parte superior de la aureola 3 y medio metros, la plataforma mide un metro y pesa una tonelada y media.

El 06 de marzo de 2004, el Sr. Obispo Don Mario de Gasperín bendice la Ermita en honor de Nuestra Señora de los Dolores, construida en un predio ubicado en el cruce de las carreteras Bernal y Colón.

Del 2004 al 2005, se hace la adaptación de una antigua habitación para Capilla del Apocalipsis. Y se lleva a cabo la demolición de las habitaciones ocupantes del espacio del Camarín del Santuario e inicia la construcción de tal Camarín. La construcción del Camarín se interrumpió por la revolución de 1910.

El 15 de diciembre de 2005, en la fiesta de los Siete Dolores de María, El Sr. Obispo Dn. Mario de Gasperín bendice el Camarín y subida al trono de la Santísima Virgen que se construyó con las aportaciones y el amor de los devotos, entre ellos las migrantes de USA.

El 17 de septiembre de 2006 el Sr. Obispo Sn. Mario de Gasperín bendijo e inauguró el Museo de los Milagros.

El 30 de marzo de 2007, El Obispo Diocesano Don Mario de Gasperín, bendijo el Cristo de los Peregrinos en la Plaza de Soriano.

El 04 de abril de 2008 con motivo de los festejos del 25 aniversario de ordenación Episcopal del Señor Obispo, en el Decanato del Pueblito, la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano acompañada por Don Mario de Gasperín Gasperín, llegó hasta el Santuario de Nuestra Señora del Pueblito, para visitar por primera vez este Santuario, la cual fue recibida tanto por los padres franciscanos como por los fieles con gran alegría.

El 08 de agosto de 2007, El Señor Obispo de Querétaro, Don Mario de Gasperín presento a los Padres Decanos de nuestra Diócesis la “PETTITIO”. Y en noviembre de 2007, el Señor Obispo Dn. Mario de Gasperín, presenta la propuesta a la CEM (Conferencia del Episcopado Mexicano) para solicitar al Santo Padre Benedicto XVI, elevar al santuario de Soriano al título y dignidad de Basílica Menor. La CEM acepta el proceso jurídico a nivel nacional, en Diciembre de 2007 toda la documentación necesaria fue entregada en la Nunciatura Apostólica  el Nuncio Apostólico de la Santa Sede en México Mons. Christophe Pierre, que envió a Roma a la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.

El 22 de mayo de 2008, el Sr. Obispo D. Mario De Gasperín, bendijo la huerta de “El buen Pastor” ubicada dentro del conjunto basilical.

El 02 de junio de 2008, es nombrado nuevo rector, el Pbro. José Rogelio Cano López, a quien le toca concluir las últimas restauraciones al templo, y organizar junto con un grupo de sacerdotes la fiesta de la Proclamación del título y dignidad de Basílica Menor.

El 11 de agosto de 2008, Roma responde dictando el Decreto Pontificio de Basílica dado por el Santo Padre, por medio de la Sagrada Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos para el Santuario de Soriano. El 30 de septiembre, la Nunciatura apostólica anuncia y entrega el decreto al Señor Obispo. El 07 de octubre, el Sr. Obispo diocesano manda la circular sobre el decreto pontificio al presbiterio. Se le concedió el título de Basílica menor, luego de que el Vaticano realizó un estudio de su historia y del elevado número de feligreses que cada año lo visitan.

El 12 de octubre de 2008, anunció el Decreto Pontificio a la Diócesis de Querétaro. El 7 de noviembre, se nombra la comisión sacerdotal y laical pro-festejos para tal solemnidad. El 17 de noviembre en asamblea Diocesana de Pastoral se anuncia que la fecha de la proclamación solemne del título de Basílica será el 07 de febrero de 2009.

Al cumplir la Diócesis de Querétaro, 145 años de su fundación y 45 años de la Coronación Pontificia de la Imagen de nuestra Señora de los Dolores de Soriano, se llevó a cabo la Proclamación Solemne del Título y Dignidad de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, la celebración inicio el Domingo 01 de febrero de 2009  a las once de la mañana con una Santa Misa, fue el encuentro con el mundo indígena en la plaza de la coronación; ese mismo día a las cinco de la tarde se llevó a cabo una procesión con la Venerable Imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, por las calles de Soriano y Colón y terminó con la Santa Eucaristía en la Parroquia de San Francisco de Asís, Colón.

El viernes 06 de febrero de 2009, a las seis de la tarde, el señor Obispo Don Mario de Gasperín, celebró la Santa Misa de Conmemoración de la Dedicación del Templo de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, Patrona Principal de la Diócesis. Terminada la homilía el Señor Obispo, dirigió la oración de bendición del templo  e hizo la aspersión a los asistentes y los lugares de la Basílica. El Señor Obispo Don Mario De Gasperín presidió la Eucaristía, acompañado por treinta sacerdotes, entre ellos sacerdotes diocesanos, sacerdotes que atienden la obra de Santa María del Mexicano en Colón y reverendos padres Dominicos. También estuvieron presentes los Vicarios de la Diócesis, Mons. Salvador Espinoza Medina y Mons. Javier Martínez Osornio y el Rector de la Basílica Pbro. José Rogelio Cano López. A las siete de la tarde de este día inicio el retiro de alabanza y jubilo a Dios nuestro Señor, una plaza llena y durante toda la noche, acompañados del grupo Xaire María. A las diez de la noche muy emotivo fue el Gallo a la Santísima Virgen María.

El sábado 07 de febrero de 2009, al medio día la Misa Estacional en la que se hizo la proclamación Solemne del Título y Dignidad de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores en Soriano, la cual fue presidida por el Señor Obispo D. Mario De Gasperín, quien estuvo acompañado por los Sres. Arzobispos  Mons. Rogelio Cabrera López de Tuxtla Gutiérrez, Mons. Domingo Díaz Martínez de Tulancingo, Mons. Florencio Olvera Ochoa de Cuernavaca, del Arzobispo Emérito de San Luis Potosí, Arturo Szymanski, Mons. José de Jesús Martínez, Obispo de Irapuato, y Mons. Juan Frausto, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de León, Fray Eugenio Marín Torres, padre Provincial de los Dominicos de la Provincia de Santiago de México, así como 150 sacerdotes de la Diócesis de Querétaro; numerosas religiosos, religiosas, seminaristas, y más de 70,000 fieles, entre ellos autoridades civiles.

Desde las siete de la mañana los fieles empezaron a llenar la plaza; Soriano tuvo la capacidad de recibir a tan gran número de fieles, excelente la organización, el orden y la liturgia. Fieles por todos lados, en la Plaza de la coronación, y miles en las calles de Soriano. La ahora Basílica estuvo adornada desde su trono, al lugar preparado afuera de la Basílica, realizó el recorrido por toda la Plaza de la Coronación, a su paso la gente la saludaba y se alegraba de verla cerca de ellos.

La celebración inició con las palabras de bienvenida del señor Obispo, donde hizo especial mención de dos presbíteros, insignes colaboradores y constructores de esta Basílica y de la plaza Monumental: “Recuerdo con mucho cariño al cura José Padilla, a quien le debemos esta plaza, y al Padre Juan Manuel Pérez Romero, que aquí dejo gran parte de su vida y de su salud”. Después el padre Joel Olvera leyó la breve historia de la milagrosa Imagen y de la Basílica. El Padre Rogelio Cano López, Rector de la Basílica, leyó el escrito enviado por la Congregación del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos de la Santa Sede, con protocolo número 26/08/L. con el cual se hace la proclamación de Basílica. En el momento del gloria los católicos provenientes de varios Estados del país, congregados en la plaza de la Coronación, demostraron su júbilo con aplausos y vivas, con palomas blancas que fueron echadas al aire, con un estruendo de cohetes, globos multicolores y danzas autóctonas. Efectivamente era una fiesta. Mons. Domingo Díaz Martínez hizo la homilía en esta celebración.

Al término de la celebración nuevamente la querida Imagen fue trasladada a su trono por algunos sacerdotes, los Obispos se dirigieron a un lado del campanario de la Basílica en donde el Señor Obispo Don Mario de Gasperín, develó la placa conmemorativa de este histórico acontecimiento, ahí se tomaron la foto del recuerdo. Por la tarde las calles de Soriano nuevamente se llenaron de Jubilo, se hizo un recorrido con Nuestro Señor Jesús Sacramentado en carro alegórico, muchos fieles participaron en esta procesión Eucarística que terminó con la quema del castillo y fuegos pirotécnicos. A las diez de la noche se llevó a cabo la Santa Misa, festejando el 40º aniversario de la Sección adoradora de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores, casi todas las secciones Adoradoras de nuestra Diócesis estuvieron presentes.

El domingo 08 de febrero, a las once treinta de la mañana, el Sr. Nuncio Apostólico en México, Mons. Christophe Pierre, izó por primera vez la bandera de Él Vaticano, junto con la de México, en el atrio de la Basílica de Soriano, el acto protocolario fue presidido por autoridades civiles y militares. Asistieron, además del representante del Papa Benedicto XVI en México y de nuestro Señor Obispo, el Secretario de Gobierno, Alfredo Botello Montes, el representante de la Secretaria de Gobernación en la entidad, Juan Carlos Oseguera, y el alcalde de Colón, Alejandro Nieves. Posteriormente, se llevó a cabo la Eucaristía que fue presidida por Mons. Christopher Pierre y en donde se llevaron a cabo primeras comuniones y confirmaciones.

El sábado 06 de febrero de 2010, festejando el primer aniversario de la proclamación de Basílica, el 146 aniversario de fundación de la Diócesis, y el 46 aniversario de la Coronación Pontificia de la Imagen de Nuestra Patrona Diocesana, y el 19 aniversario de los Consejos Parroquiales. El Obispo Don Mario de Gasperín acompañado por los sacerdotes, bendijo los nuevos espacios sagrados del conjunto basilical. En primer lugar la Capilla de Ánimas, donde descansan los restos mortales del Padre Don Florencio Rosas, y los restos mortales de las últimas Hermanas Religiosas que pertenecieron a la Comunidad de Santa Rosa de Viterbo, después fue la bendición del salón que lleva por nombre Excmo. Sr. Mario De Gasperín Gasperín y finalmente la Sala Capitular.

El sábado 30 de octubre de 2010, en la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, se celebró la “Fiesta de la Comunión” para dar gracias a Dios por medio siglo de sacerdocio del Señor Obispo D. Mario De Gasperín. Se contó con una asistencia de casi 10 mil fieles, 28 señores Arzobispos y Obispos, encabezados por el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano el Excmo. Sr. Carlos Aguiar Retes, 170 sacerdotes, unas 500 religiosas, seminaristas, autoridades civiles, representante del gobernador del estado de Querétaro y Guanajuato, y algunos presidentes municipales. Al finalizar la concelebración el Excmo. Sr. D. Mario de Gasperín entregó a nuestra Señora  de los Dolores de Soriano como ofrenda una mitra y un pectoral de plata que recibió al ser ordenado Obispo 27 años atrás.

El 18 de septiembre de 2010 se termina la restauración y reforestación de la Ermita del peregrino que años antes se acababa de construir.

El 15 de abril de 2011, viernes de dolores, el Señor Obispo, también como peregrino visitó a la Santísima Virgen de los Dolores y presidió la celebración principal, ese día hizo la bendición de la restaurada antigua Misión de Santo Domingo de Soriano, que sirve como Capilla del Santísimo. Y en la que se expone a Nuestro Señor de lunes a sábado de 8:00 am. a 5:00 pm.  El Rector de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, el Pbro. José Rogelio Cano López, realizó la restauración total del interior de la Misión de Santo Domingo; la restauración pintura mural, se rescató el retablo principal de cantera que estaba pintado con pintura vinílica, se dejó en color natural.

El 07 de febrero de 2014 se llevó a cabo la magna celebración en el Estadio de La Corregidora de Querétaro, en donde se volvió a Coronar a la Imagen de la Patrona Diocesana, conmemorando los 150 años de fundación de la Diócesis de Querétaro, así como los 50 años de la Coronación Pontificia de la Virgen. La celebración fue presidida por Excmo. Christophe Pierre, Nuncio Apostólico en México, el cual fue acompañado por Mons. Faustino Armendáriz Jiménez actual Obispo de Querétaro y Mons. Mario de Gasperín Obispo Emérito de Querétaro, junto a más de 60 obispos de las diferentes diócesis de México y más de 200 sacerdotes, cientos de religiosos, religiosas, seminaristas, autoridades civiles y, miles de fieles de las diferentes parroquias de las diócesis. Terminando la celebración la Imagen fue escoltada hasta Soriano donde el pueblo le realizó un gran recibimiento, digno de una Reyna.